“Esto si no se arregla ligero pues ¡esto está pa' dañarse!.. Ya la comida está como escasa en todas partes y bien cara la poquita que hay”..
Esto fue lo que Concluyó el taxista que me llevaba a mi lugar de estudio luego de contarme que en las horas de la mañana en la vía que comprende mi ruta, autopista Medellín - Bogotá, (partidas de Belén - Oriente antioqueño) habían asesinado a un hombre a bala cerca de las 11:00 am desconociendo rotundamente los motivos del crimen.
Yo, como buen curioso que soy, dándole pie a mi espíritu periodístico quise indagarlo de muchas maneras pero no fue posible saciar mi intriga por la verdad. ¡Me quede con la Espinita de la duda!
De pronto nos invadió el silencio, se escuchaba una salsa que de cierta manera le daba un toque de sabor al ambiente tenso que me producía mirar por la ventana del taxi y observar varios camiones parqueados con pancartas alusivas al paro y reprochando el mal gobierno que nuestra Colombia ejerce. Pero eso no era lo malo, lo que yo no toleraba ver es toda esa gente del ESMAD como robots programados y listos para atacar en cualquier momento a mi pueblo que reclama sus derechos. Me llene de rabia, angustia, miedo y lo peor aún ¡impotencia!. Por qué yo si me creo muy bien mi papel de Colombiano y me duele ver que por el mal gobierno de nuestro señor presidente a gente como mis campesinos, trabajadores, obreros y demás, ¡nos toque chupar del bulto!. O peor aún, ¡Chupar del bolillo, gases, balas de salva y demás maltrato físico qué nos manden a aplicar! (En ocasiones hasta la muerte y lo digo sin exagerar).
Así sin más ni que, perdí la noción del tiempo y del taxista solo escuche de nuevo, “joven hasta aquí llegamos". Así qué lleve la mano a mi bolsillo, saqué un billete arrugado de cinco mil pesos y le pagué lo respectivo de mi trayecto (Marinilla-Rionegro).
Me dispuse a caminar, con muchas ganas de fumar. (Ganas que para mi desdicha tuve que contener por que ahora ando con la lucha contra el cigarrillo y el manejo de mi voluntad). En pocos minutos llegué a mi aula de clase, conté lo sucedido a unos de mis compañeros y a la vez agarré mi celular para enviar unos msjs de WhatsApp a un amigo periodista acá en el Oriente Antioqueño haber si sabía algo de lo sucedido respecto al crimen, cosa que para mi mala suerte no sabía absolutamente nada y yo volví a quedarme con ‘los crespos hechos’ y más intrigado que al principio.
En el transcurso del día olvide por completo lo sucedido en la mañana, sólo me dedique a poner atención a mi clase de contabilidad, esta vez le saque buen partido a lo que el instructor enseñaba y termine feliz de adquirir conocimiento en cuanto a lo que la contabilidad compete.
En la noche, entre las 7:20 y 7:30 pm mientras me disponía a regresar a casa luego de una extensa jornada, escuche murmurar de nuevo a varios de los señores conductores que la cosa en 'Belén' estaba tremenda y que pasar por ahí se estaba convirtiendo en tremendo caos. ¡Eso despertó de nuevo mi intriga!.
Al pasar por Belén pude corroborar lo que los señores se comunicaban, habían más camiones, más gente, más policía y se hacía más complicado el trayecto por esta vía.
Mas tarde Llegue a mi casa, prendí el TV para que hiciera un poco de bulla mientras me disponía a plasmar lo acá leído, escuche y vi unos titulares de noticias que hablaban sobre el paro agro que Colombia afronta, heridos en diferentes regiones, y violencia por todas partes.. En esas, mi madre me dice: “Henry, en Señal Colombia están dando la vendedora de Rosas” y yo, como buen colombiano y paisa que soy, agarre el control, programe el canal y termine viendo por enésima vez “La vendedora de Rosas”.
Escrito por @HenryOroxco
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